Warhammer 40,000: Imperium, de Salvat. Fascículo #23

Lo prometido es deuda, y ya estoy aquí tan sólo un rato después de haber publicado la anterior entrada con los números #21 y #22. Los Necrones vuelven a la carga en esta entrega, y lo hacen con una pedazo de miniatura, y contenido interesante para nutrir esta fantástica colección que es WARHAMMER 40,000: IMPERIUM, que nos llega como siempre de la mano de Salvat. 

Vamos a ver qué trae este nuevo número.


  • 1 Araña Canóptica: Terrores tecnológicos letales que recorren el campo de batalla, reparando a sus señores Necrones y disparando sus armas contra los vivos.
  • Fascículo 23: Ficha de nuestra arañita, lore sobre los constructos canópticos de los necrones, y sobre los Discípulos del Dios Máquina del Adeptus Mechanicus, Cómo montar y pintar a nuestra Araña Canóptica, y cómo no, una nueva misión llamada «Asaltar la batería», en la que daremos uso a esta nueva miniatura. Que de mini tiene poco, ¡Es enorme!.

Pero veamos cómo nos ha quedado pintada:


La verdad es que a los Necrones les tengo bien pillado el pulso. Me resultan muy sencillos de pintar, y los resultados son excelentes (para mi nivel de habilidad pintando, claro está).

  • En este caso no he usado spray de imprimación, y directamente le he dado una base de leadblecher, a la que luego he lavado con Nuln Oil para que se meta en todos los recobecos, y posteriormente he envejecido algunas partes con Agrax Earthshade.
  • El siguiente paso fue pintarle el culo con una base de marrón mezclado con negro, que después he iluminado con distintas capas de pincel seco, de ese mismo marrón mezclado con blanco mate.
  • Las partes en verde llevan una base de Incubi Darkness, posteriormente iluminado con pincel seco de Kabalitee Green, y después el mismo verde con un pelín de blanco.
  • Los ojos, esferas, cables, y partes verdes de las armas, primero les he dado una base blanco, luego Contrast Warp Lighting, y por último pincel seco de este mismo verde con blanco. Aprovechando esta mezcla, he aplicado un poco de pincel seco a distintas partes del cuerpo de la araña, simulando que se ilumina con este fulgor verdoso. Creo que ha quedado guay.
  • La peana ya sabéis, trozos de corcho y grava fijados con cola, base marrón cuero, pincel seco de ese mismo marrón mezclado con blanco, y para coronar el pastel, unos matujos verdes que le vienen AL PELO con esta combinación de colores.

Bueno, ¿Qué? Muy llamativo y fácil, ¿no? En fin, no creo que tarde mucho en volver, porque los fascículos pendientes de reseñar que obran en mi poder NO tienen miniaturas. Pero tranquilos, hay pinturas, hay pinceles, y hay hasta un libro de arte. Y de todo eso os tendré que hablar también, ¿verdad?

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