Reseña: Thorgal. Integral 9 (Yves Sente, Xavier Dorison, Yann, Grzegorz Rosiński)

Fin. Con este último volumen llega a su fin una de las colecciones recopilatorias más interesantes que podemos encontrar en nuestras librerías. Con Thorgal (Integral 9) se despide (de momento) una colección imprescindible que recoge los 36 álbumes de una de las sagas más icónicas y duraderas del cómic europeo. Realmente es un final un poco tramposo porque, como sugería ese de momento entre paréntesis, la serie todavía goza de buena salud y siguen publicándose nuevos álbumes (el 37 ya publicado en España y el 40 se publicará dentro de unos meses en Francia). Sin embargo, no importa cuántos álbumes se publiquen a partir de aquí ni cuál sea su éxito, de lo que podemos estar seguros es de que el contenido de este tomo supone el final de una era.

Y es que, si en Thorgal (Integral 8) asistíamos a la despedida de Jean Van Hamme, el guionista creador de la serie, víctima ya de cierto agotamiento, el que nos dice adiós ahora es el otro creador de Thorgal: su dibujante Grzegorz Rosiński. Y es que el artista polaco, visiblemente agotado y con problemas de salud, decide dejar tras la publicación del álbum con el que se cierra este integral. Eso sí, se despide haciendo lo que más disfruta en esta última etapa: profundizando todavía más en un estilo cada vez más pictórico y desdibujado y aplicando la técnica del color directo hasta sus últimas consecuencias, especialmente en El Fuego Escarlata, completamente impregnado de un color rojo de sangre y fuego.

Si hubiese que definir todo el arco narrativo, el de los magos rojos, recogido en este volumen con una única palabra, esta tendría que ser inestabilidad. Y es que entre el primero (El Barco Espada) y el último (Aniel) de los álbumes que conforman este tomo pasaron nada menos que 7 años y, lo que resulta más llamativo, 3 guionistas diferentes. Aunque se aprecia el esfuerzo editorial para mantener la coherencia, lo cierto es que los volantazos argumentales y estructurales resultan más que evidentes, especialmente en la segunda mitad del volumen.

Lo cierto es que el periplo por el desierto y la llegada a la muy oriental Bag Dadh en Kah-Aniel fueron el detonante para que una parte importante de los lectores mostrase su malestar ante lo que consideraban una traición a las señas de identidad de Thorgal, cada vez más alejado del norte que le vio nacer, crecer y evolucionar. Con el compromiso de una vuelta a los orígenes, se decidió prescindir de Yves Sente , que también había puesto en marcha las colecciones paralelas de Los mundos de Thorgal, y reencauzar la serie bajo la batuta de otro escritor.

El elegido fue uno de los guionistas estrella del momento, Xavier Dorison, que en El Fuego Escarlata firma un trabajo con demasiados diálogos explicativos y unos personajes muy desdibujados que parecen ir cambiando de parecer según lo vaya necesitando el avance de la historia. Las férreas exigencias editoriales para el futuro de la colección y una serie de desacuerdos creativos con Rosiński provocaron la salida del escritor parisino, dejando inacabado su planteamiento original para cerrar el ciclo de los magos rojos.

Esta labor cayó en manos de Yann (Le Pennetier), veterano guionista que ya había mostrado su pericia y conocimiento de la obra en las colecciones Loba y La Juventud de Thorgal y que desde entonces se ha encargado también de la serie principal. Si bien es cierto que su Aniel queda muy lejos de las mejores historias de la saga, también lo es que consigue lidiar dignamente con la historia heredada de los dos guionistas anteriores y darle un final que, aunque no es del todo satisfactorio, siembra ya las semillas de lo que vendrá en el futuro. 

Los álbumes incluidos en este integral son los siguientes:

El barco espada

Tras un último par de álbumes centrados en Jolan, la acción vuelve a Thorgal que continúa en su persecución de los magos rojos que secuestraron a su hijo Aniel en el anterior arco argumental. Embarcado en un imponente barco espada (rompehielos) y con la ayuda de Petrov, su nuevo aliado, Thorgal atravesará el gélido norte en el que el frío será un personaje más y liberará a un grupo de esclavos, entre los que se encuentran una vieja conocida y una misteriosa joven, Salouma, que por un curioso capricho del destino parece conocer hacia dónde se dirigen Aniel y sus captores.

Kah-Aniel

La enigmática Salouma desvela a Thorgal y a sus amigos la naturaleza y la historia de los magos rojos, además del motivo por el cuál han secuestrado y necesitan a Aniel. Nuestros protagonistas tendrán que soportar las adversidades del desierto hasta llegar a la gran ciudad de Bag Dadh. ¿Lograrán llegar a tiempo para evitar que el pequeño Aniel cumpla su destino y sea sacrificado?

El Fuego Escarlata

Con la figura de Aniel como epicentro de un juego de mentiras, traiciones y manipulaciones, distintas facciones con sus propios intereses lucharán a muerte por hacerse con el poder de la magnificente Bag Dadh, en la que posiblemente sea la batalla más cruda, cruenta y sangrienta que hayamos visto a lo largo de toda la colección. Thorgal tendrá una última oportunidad para salvar a Aniel… en la que estará en juego algo mucho más grande que su propia vida. 

Aniel

El arco de los magos rojos y la participación de Rosiński en la serie finalizan en este álbum, en el Thorgal y sus amigos emprenderán el turbulento viaje de retorno a casa, protegiendo a un Aniel inconsciente entre la vida y la muerte. Por supuesto, el viaje no será sencillo y estará envuelto en múltiples aventuras que pondrán a prueba, una vez más, el ingenio y la destreza de nuestro héroe, siempre dispuesto a hacer lo imposible por los suyos y por volver a reencontrarse con Aaricia.

En las reseñas de todos los volúmenes anteriores he destacado las bondades de los extras que acompañan a esta edición integral, en tapa dura, lomo reforzado y papel de alta calidad, que nos trae Norma Editorial, pero es posiblemente en este último volumen cuando el habitual Dosier Final a cargo del guionista y crítico de cómic Jorge García resulta más necesario que nunca al desvelarnos la intrahistoria de la publicación original de los álbumes, el por qué del baile de autores y sus consecuencias más importante. Tampoco pueden faltar las imprescindibles (y espectaculares) portadas originales de Rosiński, acompañadas por bocetos, diseños, ensayos e ilustraciones del artista polaco, que ponen el broche de oro a una colección imprescindible para una de las mejores obras del cómic europeo.

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