Reseña: Robin y Batman (Jeff Lemire, Dustin Nguyen)

A estas alturas de la partida, pocas dudas quedan sobre la importancia de Batman no solo en la historia del cómic sino también en la cultura popular del último siglo, tanto que su figura es perfectamente reconocible en cualquier lugar del mundo incluso por aquellos que jamás han leído ni una sola de sus aventuras.

¿Qué tiene este personaje para haber alcanzado semejante dimensión? Podríamos destacar muchísimos aspectos, pero en la opinión del que escribe estas líneas, el aspecto que realmente hace brillar al caballero oscuro son los personajes de los que se rodea. Una galería de villanos extraordinaria, encabezada por el imprescindible Joker, pero sobre todo un conjunto de aliados, la bat-familia, que han trascendido de ser una mera comparsa a ganarse un hueco tanto en el competido plan editorial de DC Comics como en nuestros corazones.

De entre todos los miembros de la familia extendida del hombre murciélago el más representativo es, sin duda alguna, Robin, presente en las aventuras del justiciero de Gotham desde 1940, apenas un año desde su creación. Sin embargo, y pese a su relevancia, Robin siempre ha estado a la sombra de su tutor, hasta el punto de tener que asumir una nueva identidad (Nightwing, Red Hood, Red Robin…) para poder volar en solitario.

Sí, ha habido multitud de series de Batman y Robin, pero… ¿por qué no ha habido nunca un Robin y Batman en el que el peso de la historia recaiga en el joven pupilo? Hemos tenido que esperar unos cuantos años pero finalmente, de la mano de Jeff Lemire y Dustin Nguyen, ese momento ha llegado.

Robin y Batman es una historia de iniciación, de primeros encuentros y primeras veces. A través de sus páginas, envueltas en la siempre complicada relación paterno-filial entre el hombre murciélago y su pupilo, el joven Dick Grayson tendrá que encontrar su sitio en un entorno en el que no termina de encajar tras la trágica muerte de sus padres. Con el único apoyo de Alfred, que en muchas ocasiones se presenta como la auténtica figura paterna, tendrá que cruzar varias líneas para recuperar la confianza perdida de su mentor y ganarse el nombre de Robin.

Narrado con la agilidad habitual a la que Jeff Lemire nos tiene acostumbrados y sin excesivas complicaciones argumentales, el joven aprendiz del cruzado enmascarado se las tendrá que ver con el astuto Killer Croc, disfrutará de su primer encuentro con la Liga de la Justicia y por primera vez encontrará un grupo de amigos en el que sentirse aceptado… ¿el gérmen de los Nuevos Titanes?

En esta ocasión, sin embargo, es el excelente dibujo de Dustin Nguyen el que brilla especialmente, elevando el funcional pero convencional guión de Lemire hasta cotas mucho más elevadas. Como suele ser habitual en el artista de origen vietnamita, también se encarga de un color a base de acuarelas que otorga a las imágenes el dinamismo y la profundidad que la historia y los personajes necesitan.

La edición recientemente publicada por ECC Ediciones recoge en un único tomo de 136 páginas en tapa dura los 3 números en los que se publicó originariamente la miniserie de Lemire y Nguyen, acompañados de la imprescindible colección de portadas alternativas firmadas por el propio Lemire y otros artistas como Rafael Albuquerque o Jordie Bellaire.

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