Reseña: Mitos Nórdicos Vol. 1 (Neil Gaiman, P. Craig Russell)

La mitología nórdica está de moda entre el mundillo friki. De moda y en plena forma. Hace unas semanas se estrenaba por todo lo alto en cines Thor: Love & Thunder, la cuarta película de la todopoderosa Marvel / Disney centrada en su clásico personaje directamente inspirado en el hijo de Odín. Personajes como los ya citados u otros como Loki, Heimdall o Sif, o palabras como Valkyria, Mjölnir, Asgard, Bifröst o Ragnarök forman ya parte de nuestro imaginario contemporáneo.

Por supuesto, la cosa no termina en el cine. Series como Vikingos, Ragnarök, Loki o American Gods (basada en la obra homónima de Neil Gaiman) también han sacado a relucir, directa o indirectamente, historias y personajes del panteón nórdico. Si nos vamos a uno de los temas de cabecera de Reserva de Maná, los videojuegos, encontramos algunos de los títulos más destacados e influyentes de los últimos años: Hellblade: Senua’s Sacrifice, Assassins Creed: Valhalla, Valheim o el GOTY de 2018 God of War, cuya secuela God of War: Ragnarök es posiblemente el juego más esperado de todo 2022.

¿Qué tiene de especial esta mitología que la hace tan vigente y tan atractiva para el gran público? Posiblemente su cercanía: sus personajes, sin importarnos sus poderes ni su naturaleza, sean hombres, humanos o gigantes, son básicamente como nosotros. Son mezquinos, crueles, egoístas por definición, se dejan llevar por sus pasiones, mienten y engañan cuando les interesa… pero también, muy de vez en cuando, pueden ser nobles y justos.

Otro de sus grandes atractivos reside en la manera en la que estos mitos han llegado a nosotros. No existe un libro sagrado e inamovible que los defina, sino más bien una colección de anécdotas, intrigas y aventuras con muchas variantes pero con un fondo común que se han ido recopilando y transmitiendo a lo largo de la historia. Un conjunto de relatos que, como si fuesen piezas de un gigantesco puzzle, van encajando unos con otros para dar forma a un complejo universo desde su mismísima creación hasta el inevitable fin de los días.

Esta estructura de pequeños relatos le viene como anillo al dedo al prolífico y multipremiado Neil Gaiman, que ya demostró en su Sandman cómo se puede construir una obra inmensa e increíblemente rica a través de pequeñas historias más o menos relacionadas entre sí. Y es precisamente lo que volvió a hacer en 2017 cuando publicó su libro Mitos Nórdicos.

Siguiendo la estela del también británico Robert Graves y su obra Los Mitos Griegos, Gaiman recoge, a través de pequeñas historias sin aparente relación entre sí, los eventos y aventuras más relevantes de la mitología nórdica que terminan dando forma a una mitología sólida y muy completa. Sin embargo, a diferencia de Graves, Gaiman lo hace a través de una prosa mucho más ágil y, sobre todo, terriblemente desenfadada y alejada de cualquier sensación de gravedad.

Este primer volumen de Mitos Nórdicos que tenemos entre manos es la adaptación de esta obra al cómic. Directamente supervisada por el propio Gaiman, esta versión hace suya su estructura capitular y nos presenta en forma ilustrada los seis primeros capítulos/relatos del libro, en el mismo orden y de una manera tremendamente fiel, manteniendo situaciones y muchos de sus diálogos sin apenas cambios.

El encargado de la adaptación es el también multipremiado P. Craig Russell, que no es la primera vez que ilustra o adapta un trabajo de Gaiman (Sandman, Coraline…) y que ya se había acercado indirectamente a los mitos nórdicos son su maravillosa adaptación del Anillo del Nibelungo. Russell se encarga de dar forma al guión de la adaptación, de fijar su ritmo, su tono y de marcar la línea artística a través de sus bocetos, pero (y aquí reside parte de la genialidad de esta versión) deja el dibujo y el color de cada uno de los episodios a un equipo artístico distinto, todos ellos primeros espadas del mundo del cómic, que hacen suyos los relatos y consiguen impregnarlos de su estilo y personalidad sin romper la sensación de coherencia y conjunto.

Los relatos recogidos en este volumen, además de un prólogo gráfico ilustrado por el propio P. Craig Russell, son los siguientes:

  • Yggdrasil y los nueve mundos (Dibujo: P. Craig Russell, Color: Lovern Kindzierski)
  • La cabeza de Mimir y el ojo de Odín (Dibujo: Mike Mignola, Color: Dave Stewart)
  • Los tesoros de los dioses (Dibujo: Jerry Ordway, Color: Lovern Kindzierski)
  • El maestro constructor (Dibujo: Piotr Kowalski, Color: Lovern Kindzierski)
  • Los hijos de Loki (Dibujo y color: David Rubín)
  • La extraña boda de Freya (Dibujo y color: Jill Thompson)

Como suele ser habitual en las ediciones a las que Planeta Cómic nos tiene acostumbrados, este primer volumen de Mitos Nórdicos, de 168 páginas en tapa dura, viene cargado con una buena colección de extras entre los que se encuentran la inevitable colección de portadas originales (del propio Russell) y alternativas, estudios de personajes y bocetos de Jerry Ordway y David Rubín, así como una pequeña colección de páginas a lápiz a cargo de Jill Thompson y P. Craig Russell.

Posiblemente, este Mitos Nórdicos sea la manera más ágil, fresca y divertida de sumergirse en esta fascinante mitología. Una lectura ideal para amenizar la espera hasta el regreso de Kratos en God of War: Ragnarök.

Espoiler: Kratos no sale en este cómic xD

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