Reseña: SIN CITY 5. Valores familiares (Frank Miller)
Volvemos a las calles de la Ciudad del Pecado con el quinto volumen de esta fantástica reedición que nos está trayendo Norma Editorial de SIN CITY. En esta ocasión le toca el turno a Valores familiares, una historia que funciona casi como un pequeño respiro dentro de la gran trama que conecta a los principales personajes de la franquicia, aunque sin renunciar a la violencia, la tensión y el inconfundible estilo de Frank Miller.
En esta ocasión acompañaremos de nuevo a Dwight McCarthy y a Miho en una misión de venganza que los llevará a enfrentarse a una familia de la mafia italiana, de ahí el título del tomo. Todo comienza con una investigación que se cocina a fuego lento, mientras Dwight sigue el rastro de los responsables de un tiroteo que ha quebrantado las normas del Barrio Viejo. Como ya es habitual en la serie, Miller nos sumerge de lleno en la escena con sus detalladas descripciones de coches, olores y sonidos, haciendo que prácticamente podamos sentir cada rincón de Sin City. Y, por supuesto, tampoco falta ese inevitable momento de femme fatale en un bar antes de que la historia estalle por los aires.
La acción no tarda en llegar cuando Dwight da por fin con los culpables y la situación se descontrola. Durante toda esta primera parte, Miho permanece prácticamente oculta, vigilando desde las azoteas con su característica máscara cuadrada y desplazándose sobre unos patines en línea, esperando el momento perfecto para intervenir. Y cuando lo hace… el espectáculo está servido. Dwight se deja atrapar, los asesinatos comienzan a sucederse y disfrutamos de Miho en todo su esplendor, convirtiéndose, una vez más, en uno de los grandes atractivos del cómic.
De hecho, hay un detalle artístico que me ha llamado especialmente la atención. Frank Miller prácticamente no aplica sombras sobre Miho, representándola como una figura completamente blanca, definida únicamente por los trazos negros de su silueta. Es un recurso visual muy llamativo que le da una presencia casi sobrenatural, como si fuera una especie de justiciera divina que aparece para impartir su propia justicia. Aunque más bien es un monstruo que disfruta haciendo lo que mejor sabe.
Finalmente descubrimos qué llevó realmente a Dwight hasta allí y quién era la verdadera víctima de toda esta historia. Los culpables acaban pagando por sus actos, nuestros «héroes» no tienen nada de lo que arrepentirse y, como recompensa, Dwight termina al volante de un Cadillac que, según él mismo, se deja conducir de ensueño. Y nosotros nos quedamos con otra recompensa: haber disfrutado de una historia que, aunque más contenida que otras entregas de la serie, vuelve a dejarnos con ganas de seguir recorriendo las oscuras calles de Sin City.
Una vez más, Frank Miller demuestra su absoluto dominio del blanco y negro, utilizando el contraste entre luces y sombras para construir una atmósfera única. Quizá Valores familiares no sea el relato más ambicioso de la colección, pero sí una aventura tremendamente entretenida que sirve para seguir disfrutando de dos de los personajes más carismáticos de toda la saga.
Por último, Norma Editorial vuelve a brindarnos una edición de lujo en formato cartoné, con un tamaño de 22 × 29,5 cm, ideal para disfrutar del arte del maestro Frank Miller. Son 144 páginas en blanco y negro que incluyen, además, galería de cubiertas y pin-ups, así como ilustraciones de otros artistas a modo de material extra, redondeando una edición imprescindible para cualquier fan de SIN CITY.

Big Boss del podcast @reservademana desde 2014. Aficionado a los videojuegos, wargames, cómics, anime, manga y todo lo que quite tiempo.