Reseña: La estirpe fracasada (Elisa Riera)

Posiblemente uno de los arranques más conocidos, reconocidos y citados de la historia de la literatura sea el de Ana Karenina, de León Tolstói:

Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada.

Aunque debo reconocer que como arranque de novela es estupendo y formalmente queda muy bien, lo cierto es que si miramos a nuestro alrededor y nos fijamos un poco en los pequeños dramas domésticos de la gente que nos rodea… rápidamente nos daremos cuenta de lo equivocado que estaba el novelista ruso. Y es que, al final, no somos tan especiales como nos creíamos…

La estirpe fracasada es una novela gráfica sobre la infelicidad en el seno de los Munsé, una acaudalada familia de la nobleza catalana que, pese a tenerlo todo, no consigue huir de sus propias miserias. Tras la opulenta fachada de un imperio inmobiliario, grandes fincas y viñedos y más dinero del que necesitarían para vivir mil vidas se esconden personas normales, con sus miedos, vicios y pasiones.

La ilustradora barcelonesa Elisa Riera se encarga de dinamitar esta fachada a través del humor, la ironía y bastante mala leche poniendo de manifiesto todas las vergüenzas, contradicciones y mezquindades que habitan en las cuatro ramas principales de una estirpe en decadencia capaz de hacer cualquier cosa para conservar su estatus y, sobre todo, para mantener las apariencias.

La guionista y dibujante realiza un retrato de los distintos miembros del clan Munsé y de sus relaciones a través de cuatro relatos correspondientes a cuatro eventos cotidianos que propician en encuentro entre todos ellos: la boda de uno de los vástagos, una comida familiar en el campo, la celebración de unas navidades y el velatorio tras el fallecimiento de uno de ellos.

A lo largo de dichos eventos asistiremos a toda un desfile de egoísmo, mezquindad e hipocresía que no dejará títere con cabeza. Matrimonios desgraciados, infidelidades, puñaladas por la espalda, secretos familiares, rencor, herencias robadas, choque generacional… todo ello aderezado con la condescencenia propia de un clasismo bochornoso y rancio que impregna toda la narración.

Riera, que anteriormente ya nos había sorprendido con el e-comic El futuro es brillante y con Una laowai en Shanghái (ambas publicadas por Astiberri), se aleja de su zona de confort y abandona el tono autobiográfico de sus obras anteriores. Con La estirpe fracasada se lanza de cabeza al mundo de la ficción con una obra cruel, corrosiva y descarnada cuya influencia se traslada también al dibujo, más sobrio que en ocasiones anteriores y con una línea más rota pero también más detallada.

Este nivel de detalle resulta necesario para poder componer a los más de miembros del clan Munsé, dotarles de una identidad visual única y hacerlos perfectamente reconocibles y diferenciables en sus sucesivas apariciones. En este sentido, agrademos sobremanera la decisión de haber incluido un árbol genealóigco ilustrado al comienzo de la obra, que nos ayudará a identificar a los personajes y sus parentescos así como a entender quién es quién, especialmente durante los primeros minutos de lectura. Es justo destacar también el uso del color, tanto en las viñetas para ilustrar las diferentes situaciones como en el fondo de las páginas para marcar los distintos tiempos en los que se desarrolla la acción.

Al igual que las obras previas de Elisa Riera, La estirpe fracasada también ha sido por publicada por Astiberri, que sigue apostando por el joven talento nacional, en una cuidada edición de 216 páginas en color y en tapa dura que además del cómic incluye también una pequeña biografía de la autora catalana como contenido extra.

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