Reseña: La luna nos persigue #2 (Warren Johnson y Rossmo)
Jo, cómo me gusta Daniel Warren Johnson, y qué pena me da que La luna nos persigue se acabe.
Recordemos de qué iba todo esto: la premisa principal era que el matrimonio formado por Sam y Duncan se ve arrastrado a un mundo de pesadilla después de que su hija desaparezca de forma inexplicable. Y, a partir de ahí, ambos tienen que explorar un universo extraño y plagado de peligros para encontrarla y descubrir qué se esconde realmente detrás de todo lo que está sucediendo. Bien, una vez revelado el gran misterio del anterior número, ya sabéis, el mundo de los sueños y entrar en la mente de Penny, en este segundo volumen tenemos mucho más de todo lo que nos dio el primero. Así que lo que nos encontramos es acción a raudales, un montón de monstruos y personajes de todo tipo, muchos salidos de la imaginería y las pesadillas de la hija de Sam y Duncan.
Y precisamente ese punto es el que me resulta especialmente original y conmovedor: cómo se intercalan los recuerdos de la familia LaMarr con la creación o la representación de esas vivencias, miedos o dibujos de la pequeña Penny, y cómo todo eso tiene su reflejo en el mundo de los sueños, donde cobra vida. Gracias a esto vamos a encontrar escenas tan alocadas como Sam golpeando a hordas de enemigos con una lanza en la que tiene empalada la cabeza de un tiburón blanco, a nuestros héroes recorriendo jardines imposibles a lomos de un enorme cangrejo tanque, o una especie de rinoceronte unicornio alado.
Pero ojo, que no todo es epicidad y locura divertida. Nuestros héroes también se verán enfrentados a sus propios miedos, con resultados que no agradarán a todos. Y hasta ahí puedo leer (o escribir). Preparad los pañuelos porque el segundo y último volumen, además de mucha acción, nos va a traer consecuencias absolutamente desgarradoras.
Warren Johnson (creación, guion, dibujo y cubierta) sigue arropado por su equipo, con el gran Riley Rossmo (creación, dibujo, color del capítulo 10 y la cubierta del volumen) y el espectacular trabajo en el color de Mike Spicer, que consigue que todo lo bonito que consiguen sus compañeros luzca todavía mejor.
Norma Editorial nos ha brindado la oportunidad de reseñar el segundo tomo de la colección en formato rústica, que consta de 128 páginas a todo color y supone la guinda de un pastel que, la verdad, estaba delicioso. Queremos más de esto.

Big Boss del podcast @reservademana desde 2014. Aficionado a los videojuegos, wargames, cómics, anime, manga y todo lo que quite tiempo.