¿La peor generación de la historia? Claro que sí, guapi.

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Vivimos en una época en la que por suerte cualquiera puede expresar su opinión sin censura alguna, pero que además esta ya no queda olvidada en una libreta perdida en el fondo del cajón, si no que lo más probable es que llegue a bastante gente gracias a medios como YouTube, las Redes Sociales, y en menor medida (por desgracia) los podcast. Esto ha generado todo un aluvión de frustrados que se esconden tras su teclado para regurgitar lo primero que se les pasa por la cabeza criticando sin piedad el trabajo de otros, profetas convertidos a youtuber capaces de lo peor con tal de captar nuevos suscriptores, prensa “especializada” en la que abundan más noticias clickbait con titulares bochornosos que buenos y coherentes análisis, periodistas del medio que se las dan de estrellas y se creen en posesión de la verdad absoluta, y por supuesto toda una legión de haters y talifanes como nunca habíamos visto antes en la industria, que se posicionan en uno u otro bando, y se preocupan más en desprestigiar al rival que en ensalzar las virtudes propias. Gracias a todo esto y mucho más, en lo que tampoco me interesa extenderme, se han popularizado lamentables términos como: peasants, niño rata o pipero, por ejemplo, y son estos los que se empeñan en decir que esta es la peor generación de consolas (y videojuegos) de la historia. Pues permitidme que os diga lo que reza el titular de este artículo de opinión, “Claro que sí, guapi”.

 
En la supuesta peor generación de la historia estamos disfrutado no sólo de grandísimos títulos, si no que además algunos de ellos ya se catalogan como los mejores juegos de la historia, o de su saga. Empecemos por The Witcher 3, considerado por todo el mundo como uno de los mejores RPGs de esta y cualquier generación. Uncharted 4, broche de oro para la exitosa franquicia que nació en la anterior generación y que tantas alegrías nos dio, para mí, el mejor de los cuatro (o cinco contando el de PS Vita). Bloodborne, vuelta de tuerca a la franquicia Souls con una ambientación diferente y una dirección artística sin precedentes, y sin ir más lejos Dark Souls 3, cierre perfecto para una trilogía mítica. The Last Guardian ha supuesto una promesa cumplida, y un titulazo irrepetible. También hay para los que prefieren los shooters con enormes títulos como Battlefield 1, Titanfall 2, Doom, Wolfenstein The New Order… Pero no sólo Bethesda está en estado de gracia, Ubisoft parece empeñada en no parar de darnos alegrías creando franquicias nuevas como For Honor, y sacando auténticos juegazos como la secuela Watch Dogs 2 y el reciente Ghost Recon Wildlands. También tenemos el renacer (o redención) de Capcom con el genial Resident Evil 7 y un nuevo Marvel vs Capcom en camino, y hablando de grandes compañías, por qué no hacer una mención a Warner con Batman Arkham Knight y Sombras de Mordor, pese a ser de desarrolladores distintos. Por cierto, qué ganas de Sombras de Guerra.
 
Por si esto fuera poco, hemos empezado un 2017 brutal, sin precedentes en cuanto a calidad y cantidad con la vuelta de Sony a la esencia japonesa gracias a juegos como Gravity Rush 2, Yakuza 0, Nioh, NieR Automata, y el inminente Persona 5. Juegos que seguro que no son los más vendidos del catálogo, pero que le dan entidad propia y calidad a la marca, algo de las que otras carecen, y no miro a nadie pese a que todos saben de quién hablo.
 
En lo personal, actualmente estoy disfrutando del ya mencionado Ghost Recon Wildlans con amigos, y paralelamente de Horizon Zero Dawn, del cual ya opinaré largo y tendido en el podcast porque me está pareciendo una auténtica delicia. Los que me sigáis por las RRSS ya sabréis lo que opino, pero aprovechando el artículo lo comento por aquí también. A parte del más que evidente portento gráfico, es impresionante como han conseguido que en un juego tan enorme no haya ni una sola misión mala o que de pereza hacer, asombroso. A todo esto no sé si os sonará un tal The Legend of Zelda: Breath of the Wild, que aunque no lo he podido probar todavía, parece ser que es el Ben-Hur de los videojuegos, también de esta generación tan mala. Y mucho ojito con lo que todavía está por llegar… Mass Effect Andromeda, Super Mario Odissey, God of War, Red Dead Redemption 2, The Last of Us: Part II, Final Fantasy VII Remake, Shenmue III, Days Gone, Death Stranding, etc, etc, etc.
 
En fin, que si, que hay cosas malas, que el online de pago es una mierda, los DLCs son el demonio, los parches de lanzamiento el SIDA del siglo XXI, los pases de temporada un timo, los teraflops los carga el diablo, los refritos (que a muchos nos han venido de perlas) huelen mal, y la nostalgia tira mucho, sobre todo cuando se podía piratear, ¿verdad?, qué barato era… Pero señores, disfruten por favor, que estamos viviendo una época que ya veremos si se repite, que no paran de salir juegazos, se nos acumulan, es imposible jugar a todo, y ojalá esto siga así muchos años.

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