Reseña: Ghost Money (Thierry Smolderen / Dominique Bertail)

Cuántas veces habremos oído aquello de que no es buena idea juzgar un libro por su portada, habitualmente en sentido metafórico pero también en su acepción más literal. Digo esto porque, si hay algo que no debemos hacer con Ghost Money, es precisamente eso: juzgarlo por su portada. Y ojo, no por las virtudes artísticas de la misma, que suponen una toma de contacto con el excelente trabajo de Dominique Bertail, sino porque podría inducirnos a esperar algo que no es.

 

La portada de este integral nos muestra el interior de un transbordador espacial en órbita sobre La Tierra sobre un fondo blanco inmaculado que nos recuerda inevitablemente a los grandes clásicos de la ciencia ficción. A tenor de la misma podríamos esperar un voluminoso tomo lleno de peripecias y aventuras espaciales en lo más recóndito de la galaxia… pero no. Aunque tiene algún elemento de ciencia ficción cercana, Ghost Money es ante todo un thriller dolorosamente realista.

 

Publicado originalmente en cinco tomos entre 2008 y 2016, Ghost Money es una obra hija de los trágicos atentados del 11S contra las torres gemelas, pero sobre todo de sus consecuencias en un contexto geopolítico en el todo vale con la excusa de la lucha antiterrorista. Una obra que nos habla, entre otras cosas, de cómo el gobierno estadounidense hace y deshace a su antojo para reescribir la realidad en los términos que mejor se acomoden a su a los intereses de sus líderes sin importarle cuántas vidas haya que destruir por el camino.

 

El punto de partida es tan sencillo como interesante (e incluso plausible). ¿Qué hubiese pasado si, sabiendo de antemano que los atentados atentados del 11S iban a producirse, un hipotético contable de Al Qaeda hubiese jugado a la baja con los principales valores de la bolsa estadounidense obteniendo una auténtica fortuna casi al instante? ¿Dónde fue a parar ese dinero? ¿Quién lo está gestionando? ¿Para qué fines se está usando?

 

La acción se sitúa en un futuro muy cercano, no muy diferente del actual pero en el que la tecnología ha avanzado lo suficiente como para permitir viajes suborbitales (como el de la portada), el control remoto de robots/avatares gracias implantes cerebrales o la existencia de una black net cifrada y completamente autónoma lejos del control de gobiernos y corporaciones. En ese contexto el guionista belga Thierry Smolderen nos presenta a Lindsay, una joven e idealista londinense que un buen día conoce por casualidad a la enigmática Chamza, una riquísima heredera que le abrirá los ojos y le mostrará el mundo de los que verdaderamente toman las decisiones…

 

Uno de los elementos más destacados de Ghost Money es el tratamiento de los personajes antagonistas, tan desarrollados (o más) como los protagonistas. Al otro lado de la mesa, un contractor privado formado por veteranos de la guerra de Irak, siempre bajo el paraguas del gobierno norteamericano, entablará una cuestionable guerra secreta más relacionada con la caza de la fortuna de la joven heredera que con la presunta lucha contra el terrorismo y por la libertad que supuestamente debería guiar sus pasos. Un juego del gato y del ratón que les llevará a recorrer el mundo en un apasionante thriller con ramificaciones inesperadas y un buen puñado de situaciones límite que no nos dejarán levantar la vista del papel.

 

Smolderen plantea una partida de ajedrez geopolítico con implicaciones a nivel global de manera que la acción se reparte a lo largo y ancho del globo. Conforme vayamos avanzando en la lectura, iremos visitando lugares como Londres, Washington, Shanghai, Dubai, Kabul, la Provenza francesa o la ficticia República Tashkita, todos ellos recreados con precisión y un inusual nivel de detalle por los lápices de un Dominique Bertail en estado de gracia. Destaca el trabajo realizado con los distintos personajes, muchos y bien diferenciados entre sí, en especial en lo relativo a sus expresiones faciales y corporales, tan expresivas que en muchas ocasiones el texto incluido en las viñetas se vuelve redundante.

 

La lujosa edición que Norma Editorial acaba de publicar, con más de 300 páginas en gran formato y papel de alta calidad, no se limita únicamente a recoger por primera vez traducidos al español los cinco álbumes que conforman la serie completa (Ninth Ediciones llegó a publicar en España el primer tomo, La Dama de Dubai, sin continuidad) sino que enriquece la historia con un generoso y militante postfacio a cargo de su autor, así como las habituales colección de portadas, ilustraciones y bocetos a los que el editor nos tiene ya acostumbrados.

 

En un tiempo tan revuelto como el actual, en el que la postverdad y las fake newsse han convertido en elementos comunes de nuestro día a día, Ghost Money se convierte en una lectura no solo interesante y divertida, sino también necesaria. Y es que, incluso con sus evidentes licencias artísticas, seguramente nos haga ver con otros ojos algunas cosas que dábamos por sentadas.

 

 

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