Reseña: Arrumacos (Catana Chetwynd)

Creo que todos los aficionados nos hemos encontrado alguna vez en la tesitura de querer regalar un cómic a alguien que no lee cómics habitualmente, o que directamente no ha leído uno en su vida. Nos otorgamos el papel de evangelizadores del medio y nos devanamos la cabeza buscando la elección perfecta para esa persona: algo que sea lo suficientemente bueno como para demostrar que esto de los tebeos no es una cosa de niños, pero también lo suficientemente accesible como para no perder al potencial lector tras las primeras páginas. Complicado.

La cosa se complica todavía más cuando ese cómic va dirigido a nuestras parejas. Además de todo lo anterior el regalo también tiene que ser personal y cercano, y viene con una responsabilidad extra: no debemos fallar. Corrijo: no podemos fallar. No queremos que se nos recuerde (porque estas cosas siempre se recuerdan) como el que hizo el regalo malo en aquella ocasión tan especial.

Afortunadamente, Planeta Cómic ha decidido echarnos una mano y ponernos las cosas un poco más fáciles con la publicación de Arrumacos, una obra pequeña a la par que entrañable que cumple perfectamente con todo lo que le pedíamos. Y ojo, no lo digo desde la posición del que está tratando de escribir una reseña sino desde la perspectiva del que ha regalado este tebeo a su pareja, completamente ajena a este medio.

Resulta reconfortante ver a tu pareja leyendo sus 128 páginas de tirón, prácticamente devorándolas, mientras mantiene una sonrisa permanente en la boca, con alguna que otra carcajada y muchas frases del tipo “¡Mira! ¡Como nosotrosy! Jajajaja”… En esos momentos sabes que has acertado en tu regalo.

Y es que la recopilación de historietas de Catana Chetwynd que contiene este libro, viñetas sobre la naturalidad y la complicidad en el día a día de lo que supone salir con tu mejor amigo, se siente terriblemente cercanas evocando situaciones cotidianas que todos hemos vivido y captando esos pequeños momentos sinceros, alegres y cercanos que atesoramos en nuestras relaciones de pareja.

Chetwynd sabe que la magia está en esas pequeñas situaciones cotidianas y por ello se aleja de los grandes relatos. En su lugar, desde una perspectiva autobiográfica, recoge en cada página sin intención de continuidad una escena doméstica en la que raramente hacen falta palabras. La cercanía de las situaciones y la expresividad de los personajes (la propia Catana y su pareja John) son muchas veces más que suficientes.

El estilo artístico es marcadamente minimalista, despojado de fondos y de cualquier otro elemento que no sea estrictamente necesario para la narración. El trazo, en apariencia sencillo y con un aspecto muy webcomic, permite a la ilustradora jugar con las caras de los personajes (especialmente ojos y boca) para expresar todo tipo de sentimientos y emociones de manera directa y perfectamente identificable.

La edición, presentada por Planeta Cómic en un formato muy manejable en tapa blanda y sin más extras que una pequeña biografía de la autora, no es tan lujosa como otras publicaciones a las que la editorial nos tiene acostumbrados. Pero a cambio ha podido salir al mercado con un precio más que atractivo que le va a permitir llegar a un público mucho más amplio. Una obra que además de ser ágil y cercana es uno de los mejores regalos que vas a poder hacer este año a tu media naranja. A fin de cuentas… ¿acaso hay algo más natural que esos pequeños momentos en pareja?

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