Reseña: Los amigatos Hachi y Maruru 5 (Yuri Sonoda)
Como veis, el mes va de gatos en Reserva de Maná y buena prueba de ello es que tenemos entre manos otro manga protagonizado por michis: Los amigatos Hachi y Maruru de Yuri Sonoda. Se trata del quinto volumen de esta serie que están publicando en España bajo el sello de los amigos de Pika Ediciones, quienes también nos traen mi amado Tower Dungeon que os está reseñando el Big Boss Jaime puntualmente.
En este quinto tomo de Los amigatos Hachi y Maruru seguimos acompañando las desventuras de estos simpáticos animalitos. Y es que su historia gira en torno a una pequeña y nueva familia de gatos rescatados, entre los que destacan Hachi y Maruru. Fueron recogidos de la calle igual que el resto de sus compañeros que han ido llegando, y que ahora viven bajo el cuidado de un grupo de humanos que trabaja en un refugio de gatos, lugar donde se les ha proporcionado cariño, comida y un techo bajo el que cobijarse.
En este volumen, uno de los responsables del refugio llamado Yasuo cobra especial protagonismo, ya que conoceremos también su propia historia a través de un flashback donde recordará cuando él mismo se encontraba solo hasta que conoció a Eriko, la encargada del refugio. Juntos darían una nueva dimensión al proyecto de rescatar gatos y construir el hogar que hoy es.
Más allá de sus momentos entrañables Los amigatos Hachi y Maruru busca acercarnos al día a día de los gatos: sus costumbres, su carácter y su particular forma de relacionarse con el entorno y otros seres. En cierto modo, funciona casi como una pequeña guía veterinaria muy ligera y accesible, ya que explica de manera amena muchas curiosidades.
Estas explicaciones se integran de forma natural en la historia gracias a todos los miembros del refugio: incluidos estudiantes y voluntarios con menos experiencia que están empezando a trabajar con los animales y que, al igual que el lector, van aprendiendo cómo entenderlos mejor y adaptarse a sus necesidades.
Uno de los grandes aciertos del manga es cómo plasma la diferencia de personalidad de cada gato. No son simples “mascotas adorables”, sino que arrastran su propia historia, traumas y eso se refleja marcando profundamente su carácter.
Hachi, por ejemplo, fue un gato callejero, un líder en su territorio, acostumbrado a los conflictos y a sobrevivir por su cuenta y muestra ese carácter más altivo y soberbio. Maruru, en cambio, procede de un entorno doméstico aunque terminó conviviendo con el resto del grupo. Su carácter es mucho más abierto y cariñoso, y actúa como un nexo de unión tanto entre los gatos como con los humanos, facilitando la convivencia entre todos.
A ellos se suman otros miembros con historias más duras. Gureko, por ejemplo, es una gatita obsesionada con la comida porque ha pasado hambre y vive con el miedo constante de volver a quedarse sin ella. Su proceso de adaptación es también un aprendizaje para la recuperación de la confianza. Coma, por su parte, es un michi extremadamente asustadizo, mientras que Amelie, que fue explotada en un criadero, arrastra la nostalgia por las crías que perdió. Son solo algunos pocos de los muchos y muy distintos gatos que conoceremos.
En esta entrega asistiremos además a un traslado a la planta inferior del edificio donde está el refugio, donde se encuentra un cat café. Este espacio funciona como una cafetería en la que los visitantes pueden disfrutar de su bebida mientras interactúan con los gatos. No se trata solo de una experiencia agradable: el objetivo es que aquellos gatos que ya estén preparados para socializar puedan encontrar una familia definitiva. Así, el cat café se convierte en un puente entre el refugio y la adopción responsable.
Este planteamiento no solo enriquece la historia, sino que también acerca al lector a la importancia de acoger animales abandonados, tratarlos con respeto y entender sus necesidades. Sonoda transmite de forma muy natural ese mensaje de amor y cuidado hacia los gatos, siempre desde un tono amable y accesible.
Porque si algo define a Los amigatos Hachi y Maruru es precisamente ese aire cozy, cálido y reconfortante. Combina pequeños consejos sobre comportamiento felino con situaciones cotidianas llenas de humor y ternura. En el apartado visual, Yuri Sonoda, guionista y dibujante, refuerza ese tono desenfadado con un estilo de líneas suaves y formas redondeadas, especialmente expresivas en los gatos, a los que dota de gestos y caras muy divertidas. Aunque el diseño de los personajes humanos es más sencillo y menos detallado, el conjunto mantiene un buen equilibrio visual y resulta ligero y agradable de leer.
En definitiva, estamos ante un manga entrañable y con un claro mensaje de concienciación. Una lectura ideal tanto para los más pequeños como para cualquier amante de los animales que quiera pasar un rato agradable entre mininos. Lo tenéis a mano a un precio de 8,50 euros en librerías especializadas.

Miembro de Reserva de Maná, disfrutando en la mejor compañía del viaje de la vida. Profeso el Miyazakisme. El swing de la reserva.