Reseña: El arte de Death Stranding 2 On the Beach (Kojima Productions)
Hace más de cinco años publicamos la reseña del libro de arte del primer Death Stranding, que también nos trajo Norma Editorial. Y al igual que ocurrió en aquella ocasión, podemos decir que El arte de Death Stranding 2: On the Beach es uno de esos libros que no solo funcionan como complemento del videojuego, sino que se convierten en un viaje al proceso creativo de uno de mis títulos favoritos de esta generación.
Lo primero que hay que destacar es que estamos ante un volumen repleto de arte conceptual de personajes, equipo, ubicaciones y criaturas que aparecen en el videojuego. Pero también incluye conceptos iniciales y diseños descartados. Y este es uno de sus grandes aciertos, ya que no se limita a ser un simple recopilatorio de imágenes finales. Es un recorrido por el pensamiento visual de Hideo Kojima y Yōji Shinkawa que dio forma al proyecto. Bajo mi punto de vista, la decisión editorial que marca la diferencia es que no encontramos ni una sola captura del juego. Todo el material procede directamente del dossier artístico y del trabajo interno del equipo creativo. Es decir, estamos ante material completamente original, creado durante el desarrollo de Death Stranding 2: On the Beach.
Como no podía ser de otro modo, los personajes ocupan un lugar central en el libro. Resulta especialmente interesante descubrir los diseños descartados, como un Die-Hardman con barba, una Tomorrow empuñando una katana… ideas que no llegaron al producto final pero que, como he mencionado antes, nos ayudan a comprender mejor el desarrollo artístico de la obra. En cuanto a los personajes, el diseño de vestuario, el calzado y los complementos de estos merece una mención aparte. Y lo mismo sucede con los enemigos: forajidos, supervivientes armados y bandidos, las criaturas quirales y los terroríficos EV, así como con los vehículos, donde destaca el ya mítico DHV Magellan. También encontramos simulaciones EV, armas, estructuras, maquinaria e incluso mobiliario. Aquí, Shinkawa demuestra su versatilidad y confirma por qué es uno de los artistas más aclamados de la industria.
No se trata solo de estética, cada elemento responde a una lógica interna del universo de Death Stranding y a una necesidad narrativa. Y eso es algo que en el juego se nota.
En cuanto al diseño de las distintas ubicaciones, ha sido todo un viaje (nunca mejor dicho), poder revivir la experiencia del juego a través de sus fabulosos diseños. Desde el refugio de Sam hasta la espectacular y disparatada batalla final, con servidores, guitarras y bebés gigantes… pasando por el Portal de Placa, instalaciones, observatorios ambientales, minas, fábricas de armas o estaciones de metro.
Por ponerle alguna pega, comentar que en cuanto a textos es un libro escaso. Tan solo tenemos pequeñas anotaciones, y hemos echado en falta algo más de lore, o incluso alguna entrevista exclusiva para celeberar el lanzamiento de la obra.
La edición de Norma Editorial es lujosa y sobria. Formato cartoné con sobrecubierta, 240 páginas a todo color y un generoso tamaño de 27,3 x 30,2 cm que le otorga un aspecto casi cuadrado y permite que las ilustraciones respiren, tanto las más pequeñas como las que ocupan una página completa o incluso una doble página. Al retirar la sobrecubierta, el libro mantiene intacta su personalidad: una combinación de dos tonos de negro mate y barnizado, que encajan perfectamente con la estética contenida y elegante del universo del juego.
En definitiva, estamos ante un libro de arte imprescindible para los amantes de Death Stranding 2: On the Beach, un volumen que no solo documenta el proceso creativo, sino que celebra el talento detrás de uno de los universos más singulares del videojuego contemporáneo. Un libro que apetece tener entre las manos, hojear con calma y, por qué no, exhibir con orgullo en la estantería.

Big Boss del podcast @reservademana desde 2014. Aficionado a los videojuegos, wargames, cómics, anime, manga y todo lo que quite tiempo.