Reseña: Fukuneko. Los gatos de la felicidad Vol.1 (Maria Matsuzawa)
Sorprendido me quedé cuando en el último envío de Pika Ediciones encontré el primer volumen de Fukuneko: Los gatos de la felicidad, un manga realmente entrañable ambientado en el tranquilo pueblo de Fukuneko.
La historia nos presenta a la protagonista, Ako, que acaba de llegar al pueblo y pronto es “adoptada” por Fuku, la gata que perteneció a su difunta bisabuela. Pero no todo es lo que parece en esta relación entre humana y ¿gata? Mientras que todo el mundo ve a Fuku como una gata común, Ako la ve y la siento como una niña pequeña con orejas de felino. Y es que en este cuento, los fukuneko no son gatos, si no criaturas mágicas al servicio del dios de los gatos, cuya misión es llevar la felicidad a los humanos que ellos mismos eligen. Esta peculiaridad se trata en el manga con total naturalidad, y le da un toque mágico a una obra que es puramente cotidiana, haciendo que lo extraordinario se mezcle con la vida diaria de una familia algo disfuncional, sin estridencias. Y es que el primer volumen se centra más en crear atmósfera que en que sucedan demasiadas cosas.
Mari Matsuzawa apuesta por escenas sencillas, llenas de mimos, pequeños gestos y momentos de calma que giran en torno a la convivencia, la amistad y el consuelo emocional. Los gatos —muy expresivos y adorables— son el corazón del manga, y su presencia constante transmite una sensación de seguridad y bienestar.
Hasta ahora, no conocía a Mari Matsuzawa, autora japonesa que por lo visto es conocida por sus obras de tono amable y cercano, con especial atención a los vínculos emocionales y a lo cotidiano. Es decir, lo que tenemos precisamente en Fukuneko. Y como padre, no he podido evitar pensar en lo apropiada que es esta obra para niños pequeños, ya que se nota que la autora tiene la sensibilidad necesaria para construir historias pensadas para un público infantil. Ecenas sencillas, llenas de mimos gatunos, pequeños gestos y momentos de calma que giran en torno a la amistad.
En cuanto al dibujo, el trazo es suave, elegante y la narrativa clara y pausada, para no perderse en ningún momento. Y los gatos (o los fukuneko), que son el corazón de este manga, son muy expresivos y adorables.
Hemos podido disfrutar de esta manga gracias a los amigos de Pika Ediciones, que nos traen este primer tomo en la clásica edición de 160 páginas en blanco y negro, en formato rústica (tapa blanda) con sobrecubiertas. Se trata de una serie cerrada de cuatro volúmenes, y este arranque promete muchas sonrisas, y por qué no, leer el resto de números junto a nuestro gato.

Big Boss del podcast @reservademana desde 2014. Aficionado a los videojuegos, wargames, cómics, anime, manga y todo lo que quite tiempo.